El canciller brasileño Mauro Vieira y el embajador Julio Bitelli se reúnen en Brasilia para evaluar las consecuencias diplomáticas luego de que el presidente argentino ratificara sus críticas al mandatario brasileño durante su visita a San Pablo.
27 de julio de 2026
La relación diplomática entre Argentina y Brasil atraviesa un punto de alta tensión tras la reciente visita del presidente Javier Milei a San Pablo. Durante su estadía en el país vecino, el mandatario argentino participó de un acto junto al senador Flávio Bolsonaro, donde expresó su respaldo a la candidatura opositora y vertió duras descalificaciones hacia el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
La respuesta de Brasilia y la convocatoria al embajador
Ante la gravedad de las declaraciones, el canciller brasileño, Mauro Vieira, llamó a consultas de urgencia al embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. El diplomático viajó a Brasilia para mantener un encuentro en el Palacio Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña, con el objetivo de analizar lo sucedido y definir las medidas a implementar.
Mientras Bitelli permanezca en su país de origen sin fecha confirmada de retorno, la sede diplomática en Argentina quedará temporalmente a cargo del ministro-consejero Eduardo Uziel, en calidad de Encargado de Negocios. Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil citó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
A través de un comunicado, la cancillería de Brasil señaló que no existen antecedentes de un jefe de Estado extranjero que, en suelo nacional, emitiera ese tipo de descalificaciones contra las autoridades y las instituciones del país host.
Ratificación de los dichos y postura en la Casa Rosada
A pesar del malestar generado, el presidente argentino reafirmó sus declaraciones en intervenciones posteriores, acusando además a la administración de Brasil de haber financiado campañas contrarias a su gestión y de interferir en el escenario político local.
Por su parte, desde el entorno político del Gobierno argentino se ha buscado desligar el conflicto diplomático de las relaciones comerciales. Diversos funcionarios mantuvieron una postura de cautela, señalando que los vínculos económicos entre ambas naciones avanzan por canales independientes de los cruces verbales entre los mandatarios.
Antecedentes de la relación bilateral
El presente conflicto constituye un nuevo capítulo en los desencuentros entre ambos líderes, cuyos roces públicos comenzaron antes de la llegada de Milei a la presidencia. No obstante, las medidas adoptadas en esta ocasión por la diplomacia brasileña representan una escala superior respecto a episodios anteriores.
Fuente: Infobae
































