El FMI reclama flexibilización cambiaria y reformas urgentes en las estadísticas del INDEC

El organismo internacional advirtió sobre la pérdida de efectividad del ancla cambiaria y cuestionó la postergación en la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor.

15 de mayo de 2016

El Fondo Monetario Internacional (FMI) formalizó su postura sobre la economía argentina en su último informe técnico (staff report), publicado tras la aprobación de la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas, la cual habilitó un desembolso de 1.000 millones de dólares. El documento expone discrepancias técnicas entre los lineamientos de Washington y la estrategia implementada por el equipo económico liderado por Luis Caputo y Santiago Bausili al frente del Banco Central (BCRA).

Debate por el esquema cambiario y antiinflacionario

El organismo multilateral advirtió que la política de utilizar el tipo de cambio como «ancla nominal» para contener los precios está perdiendo efectividad en el escenario inflacionario actual. Ante esto, el FMI recomendó abandonar el control rígido de las variables cambiarias y avanzar hacia una mayor flexibilización que prescinda de intervenciones directas o restricciones de acceso al mercado (cepo).

Asimismo, propuso reemplazar el control de agregados monetarios por un esquema clásico de Metas de Inflación (Inflation Targeting), donde la tasa de interés de referencia real funcione como la señal principal de la política monetaria. Por su parte, las autoridades locales rechazaron parcialmente estas sugerencias en el mismo informe, argumentando que, debido a los niveles inflacionarios vigentes en el país, el modelo basado en tasas de interés no posee la potencia suficiente y que es prioritario mantener el control sobre el flujo de pesos y el dólar.

Cuestionamientos a la metodología del INDEC

El informe técnico incluyó observaciones críticas respecto a la calidad y actualización de las estadísticas públicas de Argentina. El FMI señaló que el actual Índice de Precios al Consumidor (IPC) presenta limitaciones debido a un retraso estructural que lo vuelve menos representativo de la canasta de consumo real de los hogares.

La migración de la base de cálculo de la canasta (para pasar de los parámetros de 2004/2005 a los de 2017/2018), que estaba prevista para comienzos de 2026, fue suspendida tras la salida de Marco Lavagna y la designación de Pedro Lines en la dirección del instituto. El equipo económico justificó la pausa sosteniendo que la actualización se aplicará una vez que la desinflación esté consolidada, mientras que el Fondo consideró que la demora afecta la precisión técnica.

Falencias en cuentas nacionales y pedido de autonomía

El reporte del organismo también detectó desactualizaciones en el año base para el cálculo del Producto Bruto Interno (PBI) y retrasos de hasta tres meses en las estadísticas del sector externo, orientadas a las operaciones devengadas fuera del comercio tradicional de bienes.

Como respuesta institucional, el FMI solicitó el diseño de una nueva ley orgánica para el INDEC con el objetivo de modernizar su estructura, garantizar su autonomía y alinear sus metodologías con los estándares internacionales, ofreciendo para ello su asistencia técnica directa. En las conclusiones del informe se plantea que la sostenibilidad del plan económico requiere la flexibilización cambiaria y el fortalecimiento de la credibilidad de los sistemas de medición oficial.

Fuente: Staff report técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI).