Tras perder el respaldo de sectores clave y registrarse fuertes tensiones en el Congreso, el Poder Ejecutivo dispuso el desplazamiento del ministro coordinador. Diego Santilli asumirá el cargo en un escenario marcado por reacomodamientos internos y disputas de poder en el oficialismo.
28 de junio de 2026
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete se consolidó tras una serie de episodios políticos complejos acumulados durante la última semana, con especial foco en el Senado de la Nación. La decisión, evaluada con anterioridad por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, terminó por ejecutarse coincidiendo con el regreso del presidente Javier Milei de su viaje a España. El mandatario convalidó la remoción tras alcanzarse un consenso entre las principales terminales políticas del Gobierno nacional.
El punto de quiebre en el Poder Legislativo
La viabilidad de Adorni en su cargo se tornó insostenible debido al riesgo inminente de una interpelación parlamentaria programada para la Comisión de Asuntos Constitucionales. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, comunicó formalmente a la mesa política que la situación en la Cámara Alta carecía de margen de maniobra y que sostener al funcionario arriesgaba un «efecto dominó» que perjudicaría al resto de la administración.
A pesar de que en la Cámara de Diputados se logró frenar temporalmente el quórum para tratar los pedidos de la oposición, los bloques aliados manifestaron un desgaste creciente que amenazaba con paralizar la agenda legislativa y obstaculizar reformas clave. Asimismo, fuentes del sector político vincularon la parálisis y la incertidumbre institucional con la resistencia del Riesgo País a perforar la barrera de los 400 puntos básicos.
La designación de Diego Santilli y el nuevo eje operativo
El reemplazo en la Jefatura de Gabinete recaerá sobre Diego Santilli, cuyo nombramiento se prevé oficializar en las próximas horas. El nuevo diseño de la estructura ministerial implicará la absorción de funciones de la Jefatura e Interior, replicando un modelo organizativo previamente ensayado por la gestión.
Junto a Santilli, el organigrama operativo se completará con la postulación de Ignacio Devitt —actual secretario de Asuntos Estratégicos— como futuro vicejefe de Gabinete. Este movimiento conformará un nuevo triángulo político-operativo integrado por Santilli, Devitt y Eduardo «Lule» Menem. La prioridad inmediata de este equipo será el tratamiento de la reforma electoral en el Congreso, específicamente la suspensión o eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Repercusiones e internas en la Casa Rosada
La salida de Adorni expuso las discrepancias de criterios entre las facciones que conviven en el Ejecutivo. Karina Milei fue la única funcionaria en expresar un respaldo público explícito al ministro saliente tras conocerse su renuncia, una acción interpretada por sectores ligados al asesor presidencial Santiago Caputo como una exposición innecesaria ante la opinión pública. Por el contrario, desde el entorno de Bullrich se difundieron mensajes enfocados en la confianza institucional, los cuales recibieron el aval técnico del Presidente mediante interacciones en redes sociales.
La reconfiguración también alcanzará la conducción de los bloques oficiales en el Congreso, donde la Secretaría General busca intervenir de manera más directa para restarle exclusividad al manejo de las bancadas libertarias.
Cambios en la política comunicacional
El área comunicacional del Gobierno entrará en una fase de unificación de criterios bajo el liderazgo de Fabián Fernández en la Secretaría de Comunicación y Prensa. Fernández, con experiencia previa en el sector corporativo de YPF, asumirá un rol con mayores recursos y capacidad de influencia en el diálogo con los medios. Paralelamente, se evalúa el traspaso institucional de dicha secretaría hacia la órbita de la Secretaría General de la Presidencia para consolidar el control directo sobre la difusión oficial.
Fuente: Infobae

































