Senadores radicales resisten las colectoras y frenan el proyecto de reforma electoral

El bloque de la UCR se posiciona como una fuerza clave ante el intento del oficialismo de eliminar las PASO. Las negociaciones del nuevo esquema electoral se trasladan a las provincias.

5 de julio de 2026

El tratamiento del proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno Nacional se encuentra paralizado en el Senado de la Nación debido a la falta de consenso respecto a la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa del Poder Ejecutivo, enviada originalmente en el mes de abril, contempla la supresión de las primarias y de su financiamiento público.

Para destrabar el debate y sumar el acompañamiento de bloques dialoguistas como el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR), el oficialismo evalúa la ingeniería de un sistema que incorpore listas colectoras en la Boleta Única de Papel (BUP). Sin embargo, la propuesta genera un fuerte rechazo en la mayoría de la bancada radical.

El peso de la UCR en la paridad legislativa

Para lograr la aprobación de la reforma electoral, el oficialismo requiere alcanzar una mayoría absoluta de 37 votos positivos en la Cámara Alta. Contando con 21 legisladores propios y aliados fijos, la estructura gubernamental necesita asegurar el aval de al menos 16 senadores adicionales, una meta que depende de manera directa de la postura que adopte el bloque de la UCR.

La bancada radical está compuesta por 10 miembros y expone profundas divisiones internas. Casi la mitad de sus integrantes no responde de manera directa a directivas de gobernadores provinciales, una particularidad que obliga al Poder Ejecutivo a llevar adelante negociaciones de carácter estrictamente individual.

La agenda de negociaciones del Ejecutivo

Frente a este escenario de dispersión, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, prevé retomar formalmente el debate en comisión durante el mes de agosto, supeditado a la obtención de acuerdos previos. Las gestiones políticas prioritarias quedarán concentradas durante el mes de julio en la órbita del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien liderará las conversaciones con los mandatarios provinciales, los bloques aliados y la jefa de la bancada de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich.

Fragmentación de posturas dentro del bloque radical

Las visiones dentro de la UCR respecto al futuro del sistema de votación se distribuyen en tres sectores diferenciados:

  • Apertura a la negociación: Los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo, y de Chaco, Leandro Zdero, se muestran más predispuestos a analizar el esquema alternativo del Gobierno. En consonancia, la senadora chaqueña Silvana Schneider alineará su postura con la de su mandatario. Por su parte, los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri definirán su voto en coordinación con Cornejo.
  • Modificaciones intermedias: El presidente del bloque, el correntino Eduardo Vischi, presentó un proyecto propio que mantiene las elecciones primarias pero elimina la obligatoriedad del voto para la ciudadanía. Su compañera de provincia, Mercedes Valenzuela, no ha definido su posición.
  • Defensa estricta de las PASO: Los senadores provenientes de distritos administrados por el peronismo rechazan los cambios estructurales. Maximiliano Abad defiende la vigencia del sistema actual, respaldado por un pronunciamiento de la UCR de la provincia de Buenos Aires. En una línea similar se ubican el pampeano Daniel Kroneberger, el catamarqueño Flavio Fama y la santafesina Carolina Losada, quien coincide con el criterio del gobernador de su provincia, Maximiliano Pullaro, a pesar de no responder políticamente a su estructura.

Desde el ámbito parlamentario señalaron que el análisis formal de las colectoras se encuentra en una etapa preliminar, dado que el Gobierno Nacional aún no ha formalizado una convocatoria con la totalidad de las autoridades del bloque radical para presentar el articulado definitivo del nuevo diseño electoral.

Fuente: Agencia Noticias Argentinas (NA)