El presidente Javier Milei presentará este domingo, durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, un proyecto de reforma tributaria ambiciosa para el período 2026. El plan centraliza sus objetivos en la eliminación de gravámenes críticos y la simplificación del sistema impositivo argentino, condicionado a la evolución del superávit fiscal.
25 de febrero de 2026
Ejes de la reducción impositiva
La iniciativa, diseñada por el Ministerio de Economía y la Secretaría de Hacienda, contempla la eliminación gradual y definitiva de los siguientes tributos:
- Impuesto al cheque: Se proyecta la supresión del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios.
- Derechos de exportación: El Gobierno busca eliminar las retenciones, proceso que ya inició de forma parcial.
- Impuestos menores: Se prevé la derogación del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI) y de Ganancias sobre alquileres y venta de propiedades.
- Impuestos Internos: Solo se mantendrán para cigarrillos, bebidas alcohólicas y azucaradas.
Modificaciones en Ganancias e IVA
El proyecto propone una reestructuración de los impuestos de mayor recaudación para ganar competitividad y uniformidad:
- Ganancias: El objetivo es reducir la alícuota para empresas al 25%, equiparándola con el régimen del RIGI.
- IVA: Se busca eliminar las exenciones actuales y unificar las alícuotas (hoy divididas en 10,5%, 21% y 27%) en una sola cifra que oscilaría entre el 18% y 19%. Asimismo, se analiza implementar un IVA dual con componentes de recaudación nacional y provincial.
Actualización de combustibles y pacto fiscal
En contraste con las bajas, el Ejecutivo plantea una actualización mensual del impuesto a los combustibles. El argumento oficial señala que este tributo representa actualmente el 0,4% del PBI, la mitad de su promedio histórico (0,8%), debido a la falta de ajuste en gestiones anteriores.
Respecto a las provincias, el oficialismo aprovechará la nueva composición legislativa para impulsar un pacto fiscal. El fin es frenar los aumentos en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos y las tasas municipales, promoviendo su reducción gradual. Por el contrario, la reforma de la Ley de Coparticipación Federal quedaría postergada hasta obtener consensos políticos totales.
Fuente: iProfesional

































