El Gobierno Nacional presentó ante el Congreso de la Nación el proyecto de «Ley Hojarasca», una iniciativa que propone la eliminación de leyes vigentes que carecen de aplicación práctica, resultan anacrónicas o contradicen los principios constitucionales actuales. La medida busca depurar el sistema legal argentino, reducir la burocracia y limitar la intervención estatal en diversas áreas de la vida pública y económica.
26 de marzo de 2026
La propuesta técnica consiste en una limpieza del digesto jurídico mediante la derogación de aproximadamente 63 normas. Entre los fundamentos del proyecto, el Ejecutivo señala la existencia de regulaciones del siglo XIX sobre el carbón mineral, normativas sobre tecnologías superadas como la microfilmación y la televisión en color, y regímenes administrativos vinculados a organismos ya disueltos. Según el texto oficial, la permanencia de estas leyes incrementa la complejidad del sistema jurídico y dificulta la seguridad jurídica.
El proyecto también identifica leyes que el oficialismo considera restrictivas de las libertades individuales. Estas incluyen disposiciones sobre el control de reuniones privadas, la regulación de contenidos culturales y exigencias de circulación que la gestión actual califica de anacrónicas. Asimismo, se contempla la eliminación de protocolos sanitarios superados, como la normativa que permite la internación obligatoria de personas con lepra, por considerarla vulneratoria de derechos fundamentales.
Esta iniciativa se enmarca en la agenda de desregulación impulsada por el presidente Javier Milei. Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo final es la transformación del modelo estatal, reemplazando un esquema de sobrerregulación por uno basado en la eficiencia administrativa y la libertad individual. El proyecto ingresa a las cámaras legislativas tras un intento previo en 2024 que no alcanzó el debate en comisiones.
Fuente: Ámbito


































